lunes, 30 de abril de 2018

Quinceañera en Cerrito de Camargo

En esta ocasión les platicaré de una celebración a la que me tocó asistir, Los “Quince años” de Jimena en “Cerrito de Camargo”

En México se acostumbra a hacerse una fiesta cuando una chica cumple quince años, y puede ser desde una celebración sencilla hasta “tirar la casa por la ventana” o sea gastar sin reparos, por lo que estas fiestas son todo un evento social que repercute en la familia, grupo social o la población a la que se pertenece.
Cerrito de Camargo es una exhacienda de Jaral del Progreso en Guanajuato, a sus alrededores, creció una pequeña población, que he conocido gracias a que mi esposo tiene unas amistades a las cuales aprecia mucho y es recíproco el afecto, personas de campo, de trato amable y conversación agradable, de parte de ellos hemos recibido solo atenciones y sincera amistad.


Bueno, sin tantos rodeos, llegamos a la pequeña capilla, de construcción actual, con la que cuenta la población, pequeña pero con un atrio grande. Llegamos tarde, pues tuvimos que transbordar tres camiones, por lo que ya estaba avanzada la ceremonia religiosa, ahí nos encontramos a Rafa y Pera, que también habían llegado unos minutos antes, ya estaba llena la capilla, por lo que esperamos afuera, bajo la sombra en las escaleras del atrio, lo que nos permitió observar la variedad de invitados que llegaban.

Al finalizar la ceremonia religiosa, se organizó una “cabalgata” que con la quinceañera al frente recorrió las principales calles de la población. Acompañada de varios jinetes, hombres y mujeres acostumbrados a montar, detras de ellos, caminando los chambelanes y las damas, así como el mariachi, los papas de la festejada y los invitados.
El recorrido terminó en la exhacienda, donde se realizó el banquete, por cierto muy sabroso, amenizado por el mismo mariachi, y despues un chico que canto una bonita selección de melodías que crearon un buen ambiente para la convivencia de los invitados.
No nos pudimos quedar mas, pues se hacia tarde, así que nos tuvimos que retirar, sin probar el pastel, ni disfrutar del Vals.




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martes, 27 de marzo de 2018

Lo que dejó Silvia Molina en Celaya








El sábado 24 de marzo del año en curso, tuvimos la visita de la Presidente del Seminario de Cultura Mexicana Silvia Molina, escritora, pero sobre todo un gran ser humano, su presencia se debe a una invitación para asistir a la feria del libro  aquí en Celaya, la cual se solicitó a la Corresponsalía de esta ciudad respondiendo de manera positiva, la primera cita fue en el templo del barrio de Tierrasnegras, un lugar de mucha tradición, y como se esperaba fue recibida de manera muy especial (en este momento mi hija me menciona del ritual de bienvenida que fue muy interesante para ella), conoció las leyendas del barrio y empezó una lectura de sus libros, los jóvenes, niños y demás personas que nos encontramos ahí, disfrutamos la delicia de sus cuentos y nos dejó picados para que los busquemos y sigamos leyéndolos,  hubo espontáneos y gran participación del público, le regalaron unas "gorditas" que son parte de la gastronomía de la región y que son muy especiales en el barrio, ademas de sabrosas.

Silvia se caracteriza por su sencillez, se interesa por lo que le platican y escucha con atención las preguntas y las participaciones de los demás. en Tierrasnegras dejó una semilla y un gusto por la lectura.



Ya en la feria del libro que en ese momento se encontraba en el parque Morelos, que está cerca del centro de la ciudad, Silvia nos dió una charla sobre la vida y obra de Emma Godoy, mujer guanajuatense ¡que este año hubiera cumplido 100! si estuviera viva, muy divertida la lectura titulada "Me morí la víspera", del libro: "La mera verdad o ¿puros cuentos?" de Emma Godoy, igual, después de la delicada lectura que Silvia nos dió, el público no participó en emitir alguna pregunta, se quedó callado, quizás queriendo que se prolongará mas la lectura, o quizás disfrutando a Emma Godoy a través de la voz de Silvia, o queriendo mantener la idea de que si morimos podamos disfrutar de nuestro entierro.




Bueno, fue una tarde especial, gracias Silvia Molina por tu visita, gracias por tu plática y tu sencillez, por tu calidad como ser humano y tu esfuerzo por acercar la lectura  a los celayenses, y por volver a la vida a Emma Godoy.






Esta foto me gusta, durante la lectura una persona que pasaba en su bicicleta se quedó ahí, tranquilamente a escuchar, sin prisas, cómodamente recargado, y al termino de esta, se fue, así nada mas.