Abrió los ojos, y tardo unos segundos
en ubicar el día y las actividades que se deben de hacer de inmediato, es
septiembre, hay que estar de fiesta, y aún faltan algunos detalles que cubrir,
sobre todo porque sus pensamientos no sólo se dirigen hacía las
responsabilidades de su trabajo, de su gente, sino a lo que sus ideales lo han
llevado a participar, apenas lleva 7 años en esta parroquia, que lo mandaron
casi como castigo, eso creen, para que ocupe sus pensamientos en dirigir
espiritualmente a una pequeña población perdida en el Bajío, alejada de los
intelectuales del Real Colegio de San Nicolas en Valladolid, alejado de sus
alumnos, de poder influenciarlos.
Esa mañana se levantó con una rara
sensación, esa sensación que a veces acompaña a quien presiente que va a pasar
algo, pero por su carácter determinante sabe que lo va a tener que enfrentar,
en cuanto suceda, por lo mismo, tranquilamente, por experiencia sabe que lo que
tiene que pasar, va a pasar, inicia sus actividades del día. Preparándose a
seguir con cada una de las ocupaciones que merecen su atención.
Así nos podemos imaginar a Don Miguel,
esa mañana del 15 en que aún no le han llegado las últimas noticias de
Querétaro, para el, no es una mañana cualquiera, se acerca la fiesta de la
parroquia a su cargo, y es por eso que sus ideales tienen que esperar, puesto
que tiene una responsabilidad con su grey.
Avancemos en el tiempo, ahora lo vemos
en la sala de su casa, reunido con Ignacio, es el mismo día, pero algo ya
cambió, sus pensamientos están en una vorágine, ya es tarde. Ya conoce que han
sido descubiertos, que su destino esta marcado, que lo que ha estado
organizando conjuntamente con sus compañeros y que debería de seguir su rumbo
de acuerdo con la logística planeada para finales del mes ya no tiene razón. Le
duele lo que están sufriendo en Querétaro, Le preocupa el destino de sus
amigos, pero sabe con certeza de que tiene que actuar, la noche se acerca.
Es temprano, vemos
a Don Miguel a caballo, salir del pueblo de Dolores, con la mirada fija en el
horizonte, sus pensamientos no lo abandonan, y digo sus pensamientos. Lo mas
seguro es que va planeando la estrategia a seguir, por lo pronto va rumbo a San
Miguel el Grande, ahí con seguridad ya los están esperando, tiene que actuar
rápido, no hay de otra. No es la primera vez que hace este recorrido, siempre
le ha gustado ir a esta ciudad, donde tiene amistad con varios sectores de la
población, pero ahora no va solo, lleva todo un ejército, ¿Un ejército?, la
mayoría va a píe, y sin armas, pero muy animados por el sermón que el Sr. Cura
les dio en la madrugada, realmente no saben de que se trata, pero eso sí, si
Don Miguel va, ellos también. ¿Esta situación ocupa sus pensamientos? Quizás
aprovecha que al ir sobre el caballo pueda organizarlos, tuvo que,
apresuradamente poner orden en la documentación de la parroquia, dejar
encargadas las diversas factorías que había creado en el pueblo de Dolores,
Mandar mensajes a todos los que comparten sus ideales, explicando lo que ha
sucedido, solicitando su apoyo rápido. y también resguardar sus bienes, no sabe
si va a regresar, lo más seguro es que no, de repente se da cuenta de algo,
¿Cerró la puerta de su casa?
Ya pasaron varios
días, ya no hay vuelta atrás, van saliendo del pueblo de Chamacuero con un
ejercito, que mas bien parece una peregrinación, los planes han cambiado, por
lo que sus pensamientos tienen que dar un giro y reorganizar los objetivos del
movimiento que prácticamente va encabezando, la idea de ir hacía Querétaro se
tiene que desechar, puesto que la ciudad se encuentra muy bien protegida y esta
situación le hace cambiar el rumbo hacía otra población: Celaya,
El destino al parecer es el que rige
nuestras acciones, pero más bien son las decisiones que se deben de tomar, ya
sean las adecuadas o no, pero decisiones al fin. Lo que resulta una serie de
acontecimientos, que van marcando la historia. Y estos acontecimientos, estas
decisiones nos van a dejar una marca, como un punto importante en la formación
de esta gran nación, que ahora conocemos como México.
Si preguntamos a
los celayense que están tranquilamente sentados en el jardín principal que
sucedió hace 215 años en Celaya, quizás por ahí alguien se acuerde de que por
aquí estuvo Don Miguel Hidalgo y Costilla, quizás, pero en realidad, es un
evento que ha quedado en el olvido del imaginario popular, ya que fue mucho el
miedo, yo diría el terror que vivió la población celayense cuando se dieron
cuenta que el 19 de septiembre salen de Chamacuero y en vez de dirigirse a la
ciudad de Querétaro toman rumbo a Celaya, que estaba resguardada sólo por el
Regimento Provisional de Infantería, que no se acercaban ni a los 10, mismos
que resguardaron la huida de los europeos hacia la bien protegida ciudad de
Querétaro esa misma noche del 19 de septiembre.
Es 19 de
septiembre, una fecha que actualmente nos llena de recuerdos tristes, fecha en
que por dos ocasiones los movimientos telúricos han cimbrado de dolor a nuestro
pueblo, y hace 215 años en el Bajío estaba surgiendo un movimiento que puso a
temblar a toda la sociedad, Después de un descanso en San Juan de la Vega,
llegan a la Hacienda de Santa Rita, desde ahí ya se ven las Torres de los
templos de Celaya, recortarse en el horizonte, deciden acampar para pasar la
noche, para prepararse al recibimiento que les van a dar, todo es incertidumbre.
La mañana del 20 de septiembre en la
Hacienda de Santa Rita nos podemos imaginar la salida del contingente que va
arrastrando Don Miguel, solo se le puede decir así, ya que son campesinos y
rancheros, la mayoría a pie, casi sin armas, son gente humilde que va siguiendo
a su caudillo al que reconocen como la persona con carisma, decisión e
influencia, y que carga con el cariño de los mas olvidados.
Tardan en llegar a la población ya que
a pesar de que son solo 6 km, tienen que rodear la ciénega que se ha formado
por el nororiente, (recordemos que es temporada de lluvias, lo que hace mas
penoso transitar por lo caminos)
Si decimos que Celaya despertó
tranquila esa mañana, es una mentira, Despertó azarosa, sus principales ya no
se encuentran en la población, se fueron a Querétaro, se llevarón lo que
pudieron, puesto que ya tienen noticias de los saqueos y la toma de rehenes.
Los que se quedarón, están en la angustia, les han contado cosas terribles de
estos desalmados que estan acampando afuera de la ciudad, vienen por el camino
de San Juan de la Vega, pernoctaron en la Hacienda de Santa Rita, y al parecer
están dispuestos a todo.
Y lo peor, cada día que pasa se van
sumando más hombres al movimiento, tanto gente a pie como a caballo, ya es
noticia por toda la región, solamente se habla del gran influencer en el que se
ha convertido Don Miguel Hidalgo.

Ya es 20 de septiembre, Hidalgo esta a
la espera de la respuesta de la intimidación que él y Allende mandaron al
Ayuntamiento de Celaya. Esperan a las afueras con todo su ejército. Cerrando el
paso, acampando para tener fuerzas suficientes si la respuesta no es favorable.
Quizas aprovechando para enseñar a luchar a los peones que se les han adherido.
Llega la noche, preparándose para la mañana siguiente en que ingresarán a la población.
Este Campamento ahora lo podemos reconocer por la Estela de la Ruta de Hidalgo
que se encuentra frente al Panteón Norte y que como mas de 60 estelas está marcando los
diferentes puntos de nuestro México, los puntos geográficos por donde estos primeros
insurgentes pasaron por pueblos y ciudades durante esta primera etapa de la
revolución de independencia.
Se
dirigen por la entrada de un pueblo de Indios, el que ahora conocemos como el
Barrio de San Antonio, lleno de gran tradición, que aún conserva un hermoso
retablo de ánimas en el interior de su templo y que cada año los vecinos
conservan la tradición de decorarlo para Noviembre. Pero aún estamos en
septiembre, y es el año de 1810, ha llegado una gran multitud nunca antes vista
en Celaya, no son cientos, son miles, por ahí alguien dice que son cuatro mil,
y están ya a las afueras de la ciudad, que han mandado por delante a sus espías
para descubrir como van a ser recibidos, ya que saben que en la tarde anterior
los carmelitas se treparon a unos caballos y procuraron que la población impidiera
la entrada de este numeroso grupo.
Pero esto no pasó, Hidalgo y Allende
están a las afueras esperando la respuesta a su intimidación, que al parecer no
fue considerada ya que las autoridades procuraron poner primero seguridad a sus
pertenencias y a sus personas, así que al ver que la ciudad no pone resistencia
deciden ingresar.
Imaginemos esa mañana fresca de
septiembre, Allende sobre su caballo, apurando a levantarse a todo el
contingente medianamente armado, a diferencia del regimiento de los Dragones de
la Reina, que ya están listos para marchar, Aldama tratando de poner orden, y a
la cabeza Don Miguel Hidalgo, alguien lleva el estandarte que atinadamente
extrajeron de Atotonilco y que se ha convertido en el símbolo de la lucha, así
como otros pendones que le van dando mas un carácter de procesión que de lucha
armada, hacen un alto en el templo de San Antonio, para pasar revista a la
tropa y entrar de forma mas ordenada a la población.
Los celayenses, los que se quedaron,
han de haber estado asombrados por la cantidad de personas que llegaban, en
realidad solo saben del miedo de los que se fueron, miedo que dejaron sembrado
en los caminos, dicha columna atraviesa los campos dirigiéndose al centro de la
población, ¿que va a suceder?, ¿que pasara con la muy noble y Leal Celaya?.
Hidalgo
ya sabe que los que huyeron a Querétaro no se pudieron llevar todo, puesto que
al ser una salida espontánea tuvieron que esconder alhajas, dinero y
documentos, el movimiento toma la Plaza Mayor, la cual obviamente se llenó casi
como si fuera un mitin político de hoy en día. Los jefes se hospedan en el Muy
conocido Mesón de Guadalupe. Al parecer, un sirviente que estaba
apostado en la azotea, resguardando la mansión de su amo, dió un disparo que
alertó a la tropa, la cual respondió y tenemos que en Celaya, se derrama la
primera sangre por la Insurgencia. Penosamente, esta acción caldea los ánimos
de la novel tropa, la cual se da a los saqueos, acción que a Aldama le era molesto
pero que el Cura Hidalgo permite.
Por las calles de la ciudad va el
hermano de Hidalgo, Don Mariano, custodiado por soldados al dirigirse al recién
estrenado Templo del Carmen, como ya lo había comentado, saben por el suegro de
Abasolo que ahí se encuentran a resguardo los bienes que los españoles no se
pudieron llevar a Querétaro, obviamente el Prior fray Marcos de la Cruz se
opuso, por lo que fue apresado, sumándose a la cantidad de rehenes que traen
desde el pueblo de Dolores.
Este dinero que se
iba decomisando de pueblo en pueblo se destinaba para el sostenimiento del
ejército insurgente. Testimonios nos relatan como en el Mesón de Guadalupe se
descarga el dinero, y asomándose Don Miguel por el balcón, tiro puños a sus
seguidores, ¿Cómo no iban a estar contentos? Hidalgo recibe vítores y
bendiciones.
Que pasa con los celayenses en ese
momento, los comercios han sido saqueados, las casas principales están en
peores situaciones, los que se han quedado por no poder transportar sus bienes
ven con tristeza que un ejército de más de cinco mil almas esta acabando con
sus provisiones. Muchos están escondidos, encerrados en sus mansiones, Son días
tristes para los habitantes que ven con incertidumbre su situación.
¿Seguirá todavía en la mente de
Hidalgo continuar rumbo a Querétaro?, el Bajío es un terreno que bien conoce,
sobre todo esta región, ya que al ser nombrado Sacristán Mayor del Pueblo de
Apaseo en el año de 1787 para solucionar un asunto de dinero del Colegio de San
Nicolas de Valladolid, cuando en aquellos tiempos era el tesorero, tenía que
venir seguido para cumplir los requerimientos que dicho cargo le obligaba, y es
por eso que miraba con cierta nostalgia hacia el oriente.
Llega
la noche, la pequeña población de Celaya se encuentra totalmente llena de
insurgentes: los mesones, las casas, los atrios, los claustros, las plazas e
incluso las calles están siendo ocupadas por este incipiente ejército que sin
saberlo, cambiaran el rumbo de nuestra nación. Celaya se encuentra iluminada
por fogatas en las calles, mismas que por la gran cantidad de gente pernoctando
es difícil de transitar.
Amanece el 22 de
Septiembre, Hidalgo, Aldama, Allende, Abasolo, han estado planeando, quizás
discutiendo durante la tarde y noche anterior,
Una de las prioridades es poder controlar a la tropa, para asegurar el
éxito de la campaña. Para organizar este ejército tan sui-generis. Ordenan
dirigirse a las afueras de la población, a zona conocida y es en los llanos de
Tierras Negras, barrio otomí, que actualmente en enero tiene una de las fiestas
con mas arraigo en la población. Ahí es donde se busca estructurar este
incipiente ejército. Se realiza una inspección, se dan los nombramientos para
Hidalgo de General en Jefe, o sea Capitán General, Allende es nombrado como Teniente General
y Juan Aldama como Mariscal de campo. Obviamente son aclamados con júbilo
por el numeroso ejército que les reconoce y les sigue y que además se van
sumando miles de hombres. Ya cada uno con sus nombramientos comienzan a
organizar las fuerzas militares y procurar armamento para la lucha que
emprenden.
Con estas designaciones que ponen un
ordenamiento al movimiento insurgente, se reunen con el cabildo en la Casa
Consistorial, que se encuentra en el centro de la población, donde ahora es la
presidencia municipal, a cargo de Carlos Camargo, y los pocos regidores que se
quedaron en Celaya. Los cuales aprobaron dicho nombramientos y quedaron a cargo
de la ciudad, este acto fue solemnizado con repique general de la ciudad.
Para regresar al Mesón, dan vueltas
por debajo de los portales con la imagen de Guadalupe, acompañados por la
música de los Dragones hasta entrar al Mesón, y al asomarse al balcón recibe
las aclamaciones de la gente ahí reunida a los cuales los arengó, igual como
sucedió en el pueblo de Dolores.
Ya seguro del apoyo de su movimiento,
deciden encaminarse rumbo a la capital de la Intendencia tomando rumbo por el
camino real hacía Salamanca.
Esa tarde parte una avanzada hacia el
poniente, para ir preparando el camino a los que aún permanecen en Celaya.
El 23 de septiembre sale lo que queda
del ejercito insurgente de la población de Celaya, hacía el poniente, por donde
hoy conocemos como “La Calle Hidalgo” pasando por la que fue la Casa de
Tresguerras, rumbo al Guaje, hoy Villagrán, al parecer el ejército en estos
días de vorágine ha crecido a mas de 25,000 o quizás 50,000 como mencionan
algunos autores, esto nos habla del carisma de Hidalgo, y de su don de
convencimiento, ya que no es fácil dar a entender la importancia del movimiento
a una población que sólo entiende de siembra y de estaciones del año, de servidumbre
y de fe, que vive al día con hambre y que considera que es por derecho su
situación.
Don Miguel va cabalgando, al frente,
dirigiendo todo un ejército. Con el sol a sus espaldas, de frente a su destino, dejando atrás a una
ciudad ya marcada con las ideas de libertad, pero tambien quedó desolada, sin
provisiones y con la tarea de limpiar toda la suciedad que produce la
muchedumbre, una ciudad que tiene que volver a empezar, a trabajar y a
reorganizarse en este nuevo orden, una ciudad que volvera ver pasar a Hidalgo
de prisa por noviembre, sin detenerse, derrotado rumbo a su destino.
Pero Celaya siempre lo tendra
presente, en sus monumentos, en sus fiestas, en sus cabalgatas y en su gente,
que cada mañana despierta con la conciencia plena de que es un gran día y que
vienen circunstancias que afrontar.
Que no se nos olvide que a Celaya
llego un movimiento pero salió una tropa organizada y con una estructura de
mando.
Que no se nos olvide que Celaya está
registrada en la historia de México, y tenemos la responsabilidad de recordar
que por estas calles, pasaron generaciones de ciudadanos que comprometidos con
su sociedad, buscan el crecimiento general.
Hidalgo sigue presente, y como lo fue
hace 125 años, su pensamiento sigue enfocado en la búsqueda de la autonomía,
buscando mejores condiciones de vida y lograr el bienestar social, esto es lo
que nos enseña su historia, esto es lo que buscaba en su Francia chiquita.