miércoles, 1 de abril de 2026

Miércoles Santo, rumbo a Ixtla


Son muchas las anécdotas sobre el camino a Ixtla, una ruta de fe, resultado de una mezcla de tradición religiosa y devoción popular. Aprovechando la noche, los apaseenses realizan este peregrinar, evitando los rayos del sol, esto permite que se pueda recorrer en familia, hasta con niños. Se comienza en Martes Santo, algunos salen entre 10 y 12 p. m. rumbo al norte de la ciudad de Apaseo el Grande, cruzan por poblaciones como: El Vicario, El Peñón y Ojo Zarco. 

Caminan sin dormir, con frío; es un sacrificio que fortalece la fe y la espiritualidad del peregrino. Muchos van acompañando a un pariente o amigo que cumple una manda al Señor de Ojo Zarco, agradecido por un milagro recibido.

Es espectacular ver a las personas que lo realizan con sus linternas, alumbrando el camino, muchas de ellas ahora llevan bocinas para amenizar el trayecto, van platicando y los menos rezando, pero lo importante es llegar al templo de San Miguel de Ixtla para saludar con los primeros rayos del sol a la imagen que hace años fue encontrada en la comunidad de Ojo Zarco.


Esta tradición se ha repetido cada año a través de generaciones mismas que ya se saben el camino de memoria, pero de acuerdo a algunas platicas: varios se han perdido al realizar esta peregrinación, hubo ocasiones en que anduvieron vagando por los cerros, desconcertados al no conocer la región, y en que la policía tenía que buscarlos o llegaban a alguna comunidad donde se les proporcionaba ayuda y los redirigían hacía el camino que deberían haber seguido.

Pero existe una leyenda muy interesante: cuentan que, cuando la noche se cerraba por completo y los caminantes se encontraban en una bifurcación sin saber hacia dónde dirigirse, aparecía de pronto una persona que, amablemente, les indicaba el camino a seguir. Confiados los viajeros tomaban la senda sugerida: sin embargo, al avanzar, descubrían que no conducía a ningún lugar. Al intentar regresar, se daban cuenta de que ya no reconocían el sitio y que el sendero había desaparecido. Entonces quedaban completamente perdidos, vagando durante horas, en busca de alguien más que pudiera guiarlos de regreso al camino correcto.

La madrugada del Miércoles Santo, es un producto cultural local, es un trayecto que se vuelve parte de los sacrificios que se realizan en semana santa, sirve como reflexión y cohesión de los últimos momentos de la vida de Jesús, el caminar por mas de cinco horas es un acto de sacrificio o penitencia para pedir perdón por los pecados, como un Vía Crucis, o cumplir una manda en acto de agradecimiento por un favor recibido. Antiguamente se llegaba a la Capilla del Señor de Ojo Zarco donde terminaba esta devoción, ahora es en el Templo de San Miguel de Ixtla, que abre sus puertas a las cinco de la mañana, engalanado sencillamente para recibir a los peregrinos que puntualmente entran y tras venerar la imagen de caña de maíz, inician su retorno hacía sus lugares de origen.

Antigua Capilla del Señor de Ojo Zarco en la población de San Miguel de Ixtla en Apaseo el Grande.
Ya es de madrugada del Miércoles Santo, sales del templo, en el atrio encuentras peregrinos descansando, recuperando fuerzas, pues van a acompañar al Señor de Ojo Zarco en su recorrido a su capilla original, que será al medio día, ahí se celebrará una misa escoltado por sus devotos, recorrido que es flanqueado por centenares de jinetes sobre sus caballos, que han llegado de poblaciones e incluso de municipios cercanos. Mientras, en el puente y en las calles encuentras todo un mercado de variedades, realmente se siente el ambiente de fiesta, con los puestos de comida, así como de productos típicos de un tianguis mexicano.

            Ixtla sigue unida a la fe de sus mayores, manteniendo orgullosamente sus tradiciones y recibiendo con generosidad a los visitantes.

 Cecilia Buenrostro

2026

domingo, 1 de febrero de 2026

Sobre las actividades económicas en Apaseo el Grande a principios del S. XX

 

El directorio General de la República Mexicana es una publicación que se presentó a principios del S. XX, en el que se mostraba un listado de oficios y profesiones dedicado a los Estados de la República. aparecen nombres, comercios, fabricas, escuelas, ferrocarriles, etc. Se editaba y distribuía desde Nueva York tenía un costo de $8.00

Esta publicación es una fuente valiosa de información, por el registro de los oficios, comercios y actividades durante la época porfiriana

En la página 263, aparece la entonces Villa de Apaseo puesto que hasta noviembre de 1924 recibimos el título de ciudad. Ayudándonos a conocer el tejido económico y social de esa época, identificando a los principales actores económicos.

Apaseo era considerada en ese entonces como una “Villa” al tener un reconocimiento histórico y a menuda más privilegios que un pueblo, aunque sin alcanzar el estatus de ciudad.

A principios del S. XX, la población era atravesada por varias acequias que surtían de agua a la población, estaban prácticamente estrenando el Templo de la Villita que había iniciado su construcción en 1884 por el entonces Sr. Cura Licea, que en su afán de mejorar la imagen de Apaseo, tambien inicia la construcción de los portales frente a las dos casas parroquiales, que eran llamadas “La del Diezmo” y “La Labor”, al mismo tiempo, Don Juan Oliveros construye otro portal enfrente de sus casas en la hoy llamada Plaza Juárez

Recordemos que ya pasaba el ferrocarril por nuestra población, así que surgen nuevos negocios, así como otros que se han perdido, al momento en que el camino real pasa a un segundo plano.

Se construye un nuevo puente que acorta el paso sobre el rio para las comunidades de Tenango el Nuevo, y Mayorazgo, permitiendo acercar la producción hacía el tendido ferroviario. Este puente es conocido como el “de las cuatro velas”

En 1894 El Jefe Político Don Vicente Cabrera se inaugura una estatua de madera del Sr. Cura Hidalgo.

 

 

 

Villa de Apaseo

Estación del Ferrocarril Central

Abogados.- Juan Francisco Oliveros; Jesús A. Oliveros. (hijos de D. Juan Oliveros, Jesús Arcadio)

Agencia para la compra de Metales.- Toribio Cardona (este comercio trata sobre la compra  de chatarra y metales usados, se clasificaban y vendían a fundidores, que se procesaban para crear nuevos productos.)

Almacenes de abarrotes nacionales y extranjeros.- Juan F. Oliveros “La Barra de Tampico”(Esquina de Galeana con Aldama hoy Comex); Antonio Lazarini “La Ciudad de México” (contraesquina Casa de los perros); Maclovio Rodríguez Reina “El Pabellón Mexicano” (esquina de Teran con Galeana); Carlos Esquivel “El Vesubio”. (La michoacana)(arroz, frijoles, aceite, azúcar, sal, harina, pastas, huevo, leche, café y conservas, artículos de limpieza y cuidado personal.

Tiendas Mixtas.- Pablo Montoya, (familia muy numerosa) “La Primavera”; Rafael Nieto “El Ferrocarril”; “La Nueva Unión”; “La Flama”; (fuente de sodas No. 1 Jesús Juárez), “La Nueva Colonia”; “La Guirnalda”.

Botica.-  “Botica del Refugio” de R. E. Cabrera. (Galeana) (Eran establecimientos farmacéuticos donde se preparaban y vendían medicamentos a partir de ingredientes vegetales, animales y minerales, representando el oficio tradicional de la farmacia y la herbolaria. )

Carrocería .- Teodoro Ibarra (carpintero) (Taller, que importaba, adaptaba los vehículos, les daba mantenimiento)

Comisionista.-  Juan Francisco Oliveros (cosechas) (Agentes que realizaban negocios en nombre de terceros, facilitando el comercio a través de la intermediación de la compra y venta de bienes o servicios)

Agentes de Compañías de Seguros sobre la vida.- Natividad Acosta (“La Mexicana”); José Ma Primo (“La Márca”)

Corredor.- Francisco de P. Primo. (agente especializado en la compraventa de productos, actuando como intermediario gestionando contratos de transporte)

Curtiduría.- Antonio Buenrostro (realizaba el trabajo de seleccionar, despojar de grasa y raspar las pieles manualmente, utilizando herramientas básicas.

Escuela Municipal para niñas, Directora: Dolores García; para niños, Director Ausencio Ortuño.

Escuelas particulares.- Escuela católica para niños, Director: Antonio Pérez (papá de D. Roberto Perez) ; Escuela católica para niñas, Directora; Ma Concepción García; escuela del Sagrado Corazón, para niños, Directora: Ramona Escamilla.

Encuadernación.- Leocadio Ruiz. (papá del padre Jorge Ruíz)

Express.- Express Wells Fargo y Ca. (servicios bancarios, transporte y mensajería) 

Fábrica de cigarros.- “La Nueva Colonia”.

Fábrica de jabón.- Juan F. Oliveros.

Farmacéutico.- Regino E. Cabrera. (Al quebrar la farmacia se va de Apaseo) (A principios del S. XX, la producción masiva de medicamentos en Estados Unidos transformó el rol del farmacéutico, quien pasó de ser un elaborador de remedios a dispensador de productos ya fabricados)

Fotografía.- Vicente G. Ruiz. (primer presidente municipal)

Hacendados.- Juan Francisco Oliveros; José Ma. Oliveros; Jesús A. Oliveros; Encarnación Ruiz (papa de D. Vicente Ruíz); José Ma. Primo; Sebastían Estrella (casado con D. Ignacia Carreño; Jesús Ma. Vázquez; Manuel Urquiza; Luis Lazarini; Luis Romero.

Hotel.- Antonio Carmona

Ingeniero.- Francisco de P. Primo.

Médico.- Ignacio I. Verduzco.

Mesones.- “La Luz”; “Jesús María”, “Posada Nueva”; “Aguirre”.

Ministros católicos.- Cura Santiago (Santos) Ma. Carvajal; Pbro Teófilo López Cano; Pbro Gabriel Larrea; Pbro. Zeferino Ramírez.

Molino de trigo.- Maclovio Rodríguez, “La Galera”

Platería.- Luis Rangel.

Profesores de música.- Antonio Pérez Medina; Filiberto Pérez Medina.

Profesor de escuelas:- Nicolás González.

Relojería.- Víctor Ruíz

Sastrerías.- Luis Barrón; Herminio García (papá de D. José García, Juez); Delfino Patiño.

Talabartería.- José Mendoza. (Papá de D. Vicente Mendoza familiar de Héctor Mendoza)(es el oficio y el taller donde se trabajan diversos artículos de cuero, especialmente para equitación y uso rudo, como sillas de montar, arneses y correas)

Taller de escultura en madera:- Gonzalo Mendoza. (Don Gonzalito Mendoza, realizo la mayor parte de las Imágenes religiosas domésticas)

Tenerías.-  Ramón Manríquez; Antonio Buenrostro (taller donde se curten y trabajan las pieles, donde se procesas para hacerlas duraderas y útiles para la fabricación de calzado, roa, bolsas y otros productos de cuero.

Velerías.- Jovito Caraveo; Pablo Montoya.

 

martes, 23 de septiembre de 2025

DON MIGUEL HIDALGO EN CELAYA

 



         Abrió los ojos, y tardo unos segundos en ubicar el día y las actividades que se deben de hacer de inmediato, es septiembre, hay que estar de fiesta, y aún faltan algunos detalles que cubrir, sobre todo porque sus pensamientos no sólo se dirigen hacía las responsabilidades de su trabajo, de su gente, sino a lo que sus ideales lo han llevado a participar, apenas lleva 7 años en esta parroquia, que lo mandaron casi como castigo, eso creen, para que ocupe sus pensamientos en dirigir espiritualmente a una pequeña población perdida en el Bajío, alejada de los intelectuales del Real Colegio de San Nicolas en Valladolid, alejado de sus alumnos, de poder influenciarlos.

          Esa mañana se levantó con una rara sensación, esa sensación que a veces acompaña a quien presiente que va a pasar algo, pero por su carácter determinante sabe que lo va a tener que enfrentar, en cuanto suceda, por lo mismo, tranquilamente, por experiencia sabe que lo que tiene que pasar, va a pasar, inicia sus actividades del día. Preparándose a seguir con cada una de las ocupaciones que merecen su atención.

          Así nos podemos imaginar a Don Miguel, esa mañana del 15 en que aún no le han llegado las últimas noticias de Querétaro, para el, no es una mañana cualquiera, se acerca la fiesta de la parroquia a su cargo, y es por eso que sus ideales tienen que esperar, puesto que tiene una responsabilidad con su grey.

          Avancemos en el tiempo, ahora lo vemos en la sala de su casa, reunido con Ignacio, es el mismo día, pero algo ya cambió, sus pensamientos están en una vorágine, ya es tarde. Ya conoce que han sido descubiertos, que su destino esta marcado, que lo que ha estado organizando conjuntamente con sus compañeros y que debería de seguir su rumbo de acuerdo con la logística planeada para finales del mes ya no tiene razón. Le duele lo que están sufriendo en Querétaro, Le preocupa el destino de sus amigos, pero sabe con certeza de que tiene que actuar, la noche se acerca.

Es temprano, vemos a Don Miguel a caballo, salir del pueblo de Dolores, con la mirada fija en el horizonte, sus pensamientos no lo abandonan, y digo sus pensamientos. Lo mas seguro es que va planeando la estrategia a seguir, por lo pronto va rumbo a San Miguel el Grande, ahí con seguridad ya los están esperando, tiene que actuar rápido, no hay de otra. No es la primera vez que hace este recorrido, siempre le ha gustado ir a esta ciudad, donde tiene amistad con varios sectores de la población, pero ahora no va solo, lleva todo un ejército, ¿Un ejército?, la mayoría va a píe, y sin armas, pero muy animados por el sermón que el Sr. Cura les dio en la madrugada, realmente no saben de que se trata, pero eso sí, si Don Miguel va, ellos también. ¿Esta situación ocupa sus pensamientos? Quizás aprovecha que al ir sobre el caballo pueda organizarlos, tuvo que, apresuradamente poner orden en la documentación de la parroquia, dejar encargadas las diversas factorías que había creado en el pueblo de Dolores, Mandar mensajes a todos los que comparten sus ideales, explicando lo que ha sucedido, solicitando su apoyo rápido. y también resguardar sus bienes, no sabe si va a regresar, lo más seguro es que no, de repente se da cuenta de algo, ¿Cerró la puerta de su casa?

Ya pasaron varios días, ya no hay vuelta atrás, van saliendo del pueblo de Chamacuero con un ejercito, que mas bien parece una peregrinación, los planes han cambiado, por lo que sus pensamientos tienen que dar un giro y reorganizar los objetivos del movimiento que prácticamente va encabezando, la idea de ir hacía Querétaro se tiene que desechar, puesto que la ciudad se encuentra muy bien protegida y esta situación le hace cambiar el rumbo hacía otra población: Celaya,

          El destino al parecer es el que rige nuestras acciones, pero más bien son las decisiones que se deben de tomar, ya sean las adecuadas o no, pero decisiones al fin. Lo que resulta una serie de acontecimientos, que van marcando la historia. Y estos acontecimientos, estas decisiones nos van a dejar una marca, como un punto importante en la formación de esta gran nación, que ahora conocemos como México.

Si preguntamos a los celayense que están tranquilamente sentados en el jardín principal que sucedió hace 215 años en Celaya, quizás por ahí alguien se acuerde de que por aquí estuvo Don Miguel Hidalgo y Costilla, quizás, pero en realidad, es un evento que ha quedado en el olvido del imaginario popular, ya que fue mucho el miedo, yo diría el terror que vivió la población celayense cuando se dieron cuenta que el 19 de septiembre salen de Chamacuero y en vez de dirigirse a la ciudad de Querétaro toman rumbo a Celaya, que estaba resguardada sólo por el Regimento Provisional de Infantería, que no se acercaban ni a los 10, mismos que resguardaron la huida de los europeos hacia la bien protegida ciudad de Querétaro esa misma noche del 19 de septiembre.

Es 19 de septiembre, una fecha que actualmente nos llena de recuerdos tristes, fecha en que por dos ocasiones los movimientos telúricos han cimbrado de dolor a nuestro pueblo, y hace 215 años en el Bajío estaba surgiendo un movimiento que puso a temblar a toda la sociedad, Después de un descanso en San Juan de la Vega, llegan a la Hacienda de Santa Rita, desde ahí ya se ven las Torres de los templos de Celaya, recortarse en el horizonte, deciden acampar para pasar la noche, para prepararse al recibimiento que les van a dar, todo es incertidumbre.

          La mañana del 20 de septiembre en la Hacienda de Santa Rita nos podemos imaginar la salida del contingente que va arrastrando Don Miguel, solo se le puede decir así, ya que son campesinos y rancheros, la mayoría a pie, casi sin armas, son gente humilde que va siguiendo a su caudillo al que reconocen como la persona con carisma, decisión e influencia, y que carga con el cariño de los mas olvidados.

          Tardan en llegar a la población ya que a pesar de que son solo 6 km, tienen que rodear la ciénega que se ha formado por el nororiente, (recordemos que es temporada de lluvias, lo que hace mas penoso transitar por lo caminos)



          Si decimos que Celaya despertó tranquila esa mañana, es una mentira, Despertó azarosa, sus principales ya no se encuentran en la población, se fueron a Querétaro, se llevarón lo que pudieron, puesto que ya tienen noticias de los saqueos y la toma de rehenes. Los que se quedarón, están en la angustia, les han contado cosas terribles de estos desalmados que estan acampando afuera de la ciudad, vienen por el camino de San Juan de la Vega, pernoctaron en la Hacienda de Santa Rita, y al parecer están dispuestos a todo.

          Y lo peor, cada día que pasa se van sumando más hombres al movimiento, tanto gente a pie como a caballo, ya es noticia por toda la región, solamente se habla del gran influencer en el que se ha convertido Don Miguel Hidalgo.

          Ya es 20 de septiembre, Hidalgo esta a la espera de la respuesta de la intimidación que él y Allende mandaron al Ayuntamiento de Celaya. Esperan a las afueras con todo su ejército. Cerrando el paso, acampando para tener fuerzas suficientes si la respuesta no es favorable. Quizas aprovechando para enseñar a luchar a los peones que se les han adherido. Llega la noche, preparándose para la mañana siguiente en que ingresarán a la población. Este Campamento ahora lo podemos reconocer por la Estela de la Ruta de Hidalgo que se encuentra frente al Panteón Norte y que como  mas de 60 estelas está marcando los diferentes puntos de nuestro México, los puntos geográficos por donde estos primeros insurgentes pasaron por pueblos y ciudades durante esta primera etapa de la revolución de independencia.

          Se dirigen por la entrada de un pueblo de Indios, el que ahora conocemos como el Barrio de San Antonio, lleno de gran tradición, que aún conserva un hermoso retablo de ánimas en el interior de su templo y que cada año los vecinos conservan la tradición de decorarlo para Noviembre. Pero aún estamos en septiembre, y es el año de 1810, ha llegado una gran multitud nunca antes vista en Celaya, no son cientos, son miles, por ahí alguien dice que son cuatro mil, y están ya a las afueras de la ciudad, que han mandado por delante a sus espías para descubrir como van a ser recibidos, ya que saben que en la tarde anterior los carmelitas se treparon a unos caballos y procuraron que la población impidiera la entrada de este numeroso grupo.

          Pero esto no pasó, Hidalgo y Allende están a las afueras esperando la respuesta a su intimidación, que al parecer no fue considerada ya que las autoridades procuraron poner primero seguridad a sus pertenencias y a sus personas, así que al ver que la ciudad no pone resistencia deciden ingresar.

          Imaginemos esa mañana fresca de septiembre, Allende sobre su caballo, apurando a levantarse a todo el contingente medianamente armado, a diferencia del regimiento de los Dragones de la Reina, que ya están listos para marchar, Aldama tratando de poner orden, y a la cabeza Don Miguel Hidalgo, alguien lleva el estandarte que atinadamente extrajeron de Atotonilco y que se ha convertido en el símbolo de la lucha, así como otros pendones que le van dando mas un carácter de procesión que de lucha armada, hacen un alto en el templo de San Antonio, para pasar revista a la tropa y entrar de forma mas ordenada a la población.

 


        
Los celayenses, los que se quedaron, han de haber estado asombrados por la cantidad de personas que llegaban, en realidad solo saben del miedo de los que se fueron, miedo que dejaron sembrado en los caminos, dicha columna atraviesa los campos dirigiéndose al centro de la población, ¿que va a suceder?, ¿que pasara con la muy noble y Leal Celaya?.

Hidalgo ya sabe que los que huyeron a Querétaro no se pudieron llevar todo, puesto que al ser una salida espontánea tuvieron que esconder alhajas, dinero y documentos, el movimiento toma la Plaza Mayor, la cual obviamente se llenó casi como si fuera un mitin político de hoy en día. Los jefes se hospedan en el Muy conocido Mesón de Guadalupe. Al parecer, un sirviente que estaba apostado en la azotea, resguardando la mansión de su amo, dió un disparo que alertó a la tropa, la cual respondió y tenemos que en Celaya, se derrama la primera sangre por la Insurgencia. Penosamente, esta acción caldea los ánimos de la novel tropa, la cual se da a los saqueos, acción que a Aldama le era molesto pero que el Cura Hidalgo permite.

          Por las calles de la ciudad va el hermano de Hidalgo, Don Mariano, custodiado por soldados al dirigirse al recién estrenado Templo del Carmen, como ya lo había comentado, saben por el suegro de Abasolo que ahí se encuentran a resguardo los bienes que los españoles no se pudieron llevar a Querétaro, obviamente el Prior fray Marcos de la Cruz se opuso, por lo que fue apresado, sumándose a la cantidad de rehenes que traen desde el pueblo de Dolores.

Este dinero que se iba decomisando de pueblo en pueblo se destinaba para el sostenimiento del ejército insurgente. Testimonios nos relatan como en el Mesón de Guadalupe se descarga el dinero, y asomándose Don Miguel por el balcón, tiro puños a sus seguidores, ¿Cómo no iban a estar contentos? Hidalgo recibe vítores y bendiciones.

          Que pasa con los celayenses en ese momento, los comercios han sido saqueados, las casas principales están en peores situaciones, los que se han quedado por no poder transportar sus bienes ven con tristeza que un ejército de más de cinco mil almas esta acabando con sus provisiones. Muchos están escondidos, encerrados en sus mansiones, Son días tristes para los habitantes que ven con incertidumbre su situación.

          ¿Seguirá todavía en la mente de Hidalgo continuar rumbo a Querétaro?, el Bajío es un terreno que bien conoce, sobre todo esta región, ya que al ser nombrado Sacristán Mayor del Pueblo de Apaseo en el año de 1787 para solucionar un asunto de dinero del Colegio de San Nicolas de Valladolid, cuando en aquellos tiempos era el tesorero, tenía que venir seguido para cumplir los requerimientos que dicho cargo le obligaba, y es por eso que miraba con cierta nostalgia hacia el oriente.

Llega la noche, la pequeña población de Celaya se encuentra totalmente llena de insurgentes: los mesones, las casas, los atrios, los claustros, las plazas e incluso las calles están siendo ocupadas por este incipiente ejército que sin saberlo, cambiaran el rumbo de nuestra nación. Celaya se encuentra iluminada por fogatas en las calles, mismas que por la gran cantidad de gente pernoctando es difícil de transitar.

Amanece el 22 de Septiembre, Hidalgo, Aldama, Allende, Abasolo, han estado planeando, quizás discutiendo durante la tarde y noche anterior,  Una de las prioridades es poder controlar a la tropa, para asegurar el éxito de la campaña. Para organizar este ejército tan sui-generis. Ordenan dirigirse a las afueras de la población, a zona conocida y es en los llanos de Tierras Negras, barrio otomí, que actualmente en enero tiene una de las fiestas con mas arraigo en la población. Ahí es donde se busca estructurar este incipiente ejército. Se realiza una inspección, se dan los nombramientos para Hidalgo de General en Jefe, o sea Capitán General,  Allende es nombrado como Teniente General y Juan Aldama como Mariscal de campo. Obviamente son aclamados con júbilo por el numeroso ejército que les reconoce y les sigue y que además se van sumando miles de hombres. Ya cada uno con sus nombramientos comienzan a organizar las fuerzas militares y procurar armamento para la lucha que emprenden.

          Con estas designaciones que ponen un ordenamiento al movimiento insurgente, se reunen con el cabildo en la Casa Consistorial, que se encuentra en el centro de la población, donde ahora es la presidencia municipal, a cargo de Carlos Camargo, y los pocos regidores que se quedaron en Celaya. Los cuales aprobaron dicho nombramientos y quedaron a cargo de la ciudad, este acto fue solemnizado con repique general de la ciudad. 

 



        
Para regresar al Mesón, dan vueltas por debajo de los portales con la imagen de Guadalupe, acompañados por la música de los Dragones hasta entrar al Mesón, y al asomarse al balcón recibe las aclamaciones de la gente ahí reunida a los cuales los arengó, igual como sucedió en el pueblo de Dolores.

          Ya seguro del apoyo de su movimiento, deciden encaminarse rumbo a la capital de la Intendencia tomando rumbo por el camino real hacía Salamanca.

          Esa tarde parte una avanzada hacia el poniente, para ir preparando el camino a los que aún permanecen en Celaya.

          El 23 de septiembre sale lo que queda del ejercito insurgente de la población de Celaya, hacía el poniente, por donde hoy conocemos como “La Calle Hidalgo” pasando por la que fue la Casa de Tresguerras, rumbo al Guaje, hoy Villagrán, al parecer el ejército en estos días de vorágine ha crecido a mas de 25,000 o quizás 50,000 como mencionan algunos autores, esto nos habla del carisma de Hidalgo, y de su don de convencimiento, ya que no es fácil dar a entender la importancia del movimiento a una población que sólo entiende de siembra y de estaciones del año, de servidumbre y de fe, que vive al día con hambre y que considera que es por derecho su situación.

          Don Miguel va cabalgando, al frente, dirigiendo todo un ejército. Con el sol a sus espaldas, de  frente a su destino, dejando atrás a una ciudad ya marcada con las ideas de libertad, pero tambien quedó desolada, sin provisiones y con la tarea de limpiar toda la suciedad que produce la muchedumbre, una ciudad que tiene que volver a empezar, a trabajar y a reorganizarse en este nuevo orden, una ciudad que volvera ver pasar a Hidalgo de prisa por noviembre, sin detenerse, derrotado rumbo a su destino.

        Pero Celaya siempre lo tendra presente, en sus monumentos, en sus fiestas, en sus cabalgatas y en su gente, que cada mañana despierta con la conciencia plena de que es un gran día y que vienen circunstancias que afrontar.

 

          Que no se nos olvide que a Celaya llego un movimiento pero salió una tropa organizada y con una estructura de mando.

          Que no se nos olvide que Celaya está registrada en la historia de México, y tenemos la responsabilidad de recordar que por estas calles, pasaron generaciones de ciudadanos que comprometidos con su sociedad, buscan el crecimiento general.

          Hidalgo sigue presente, y como lo fue hace 125 años, su pensamiento sigue enfocado en la búsqueda de la autonomía, buscando mejores condiciones de vida y lograr el bienestar social, esto es lo que nos enseña su historia, esto es lo que buscaba en su Francia chiquita.



 

 

martes, 11 de marzo de 2025

Un espía del S. XIX a su paso por Apaseo

Joel Roberts poinsett
En 1822 Poinset es un enviado "especial" que llega a México, para conocer como se va conformando la nación mexicana, su objetivo es buscar información que ayude a la toma de decisiones de su país norteamericano ante la situación politica que se vive en nuestro País.

Imaginemos su viaje, en un coche especial, tirado por diez mulas y provisto de armas, colchones y algunos pollos, así como pan y vino.

Sale a las 8 de la mañana de Querétaro, rumbo a la ciudad de Guanajuato, despues de tres horas de camino hace una pequeña escala en "un rancho" bien provisto para surtir a los viajeros que van por un camino en buen estado. Observa la cantidad de grandes haciendas que hay y la abundancia de la "tierra fertil y bien cultivada"

A su paso por la pequeña Villa de Apaseo, como la menciona, aprovecha para comentar como son las pequeñas poblaciones por las que ha transitado, además de sorprenderse por la riqueza del campo mexicano, considerándola como la región mas hermosa del reino, Dando la fama a nuestra población como la entrada al Bajío.

"...Esta llanura (el Bajío) se extiende desde Apaseo hasta León y está llena de pequeñas ciudades, pueblos y granjas." Joel R. Poinsett. 1822 



Les paso el informe que Poinsett realiza en su publicación de "notas sobre Mexico, 1822"

17 de noviembre.- Por la mañana nuestros arrieros fueron a misa, y yo los acompañé a la iglesia de San Francisco, que estaba repleta de gente de todas las clases. Me gusta la igualdad en la que todas las personas adoran a la Deidad en una iglesia católica. No hay bancos ni asientos para los ricos. La casa de Dios está abierta a  todos , y todos sin distinción, están de pie o arrodillados ante el altar. A las ocho salimos de Querétaro, y durante tres horas seguimos atravesando una tierra fértil y bien cultivada, y por un camino liso. Los cerros a ambos lados del valle se encentran en estado de cultivo, y vimos algunas haciendas grandes. Al investigar, encuentro que toda la tierra aquí está en manos de propietarios ricos. El clero tiene posesiones muy extensas y una gran proporción de las tierras están hipotecadas sobre ellos.

A las 11, paramos en un Rancho, un conjunto de chozas, donde los viajeros que pasan por este camino generalmente se detienen para refrescarse. Encontramos en ellos, como de costumbre, abundante provisión de carne de cordero, aves y huevos. Este camino está mucho mejor abastecido de provisiones de todo tipo que el de Vera Cruz. El viajero que no puede saborear las tortas de maíz ni beber pulque, solo tiene que llevar consigo pan y vino de pueblo en pueblo, y le irá suntuosamente en esta ruta. A las doce partidos nuevamene, ya a la una y media pasamos por el pequeño pue lo de Apaseo. Estos pequeños pueblos se ven mejor desde lejos. Las iglesias son numerosas, bien construidas y adornadas con chapitlels y torreones; pero las casas son, en su mayor parte, de ladrillos sin cocer, que se desmoronan y pronto parecen lúgubres y destartaladas.

Saliendo de Apaseo, entramos en aquella rica región llamada Baxio, de la que tanto hemos oído, por ser la mejor parte del reino; por lo que hemos visto, merece toda su reputación. Es rica, fértil y muy cultivado; produciendo, con gran perfección, todos los frutos de Europa, y muchos de los del trópico. Esta llanura se extiende desde Apaseo hasta León, y está cubierta de pequeños pueblos, aldeas y granjas.

Joel R. Poinsett, 1822

viernes, 6 de septiembre de 2024

Disfrutando de la Comida Otomí en Comonfort, Gto.

Siendo una mañana alegre, en el jardín principal de Comonfort, Gto. con su kiosco todo engalanado y colorido para arrancar con las fiestas patrias, y la población en el ambiente del festejo a la Virgen de los Remedios patrona del lugar. Nos encontramos con una deliciosa variedad de alimentos, que muestran orgullosos los habitantes conocedores de las tradiciones gastronómicas que han heredado como símbolo de la fortaleza de una cultura que se ha negado a desaparecer, y que al contrario, se fortalece en estos tiempos en que es de suma importancia volver la vista hacia nuestras raíces para tener seguridad en nuestro actuar en el futuro.

Fui invitada como jurado por el Instituto de Cultura del Estado de Guanajuato en el concurso de comida Otomía para probar cada uno de los alimentos que se presentaban aquí, invitación que siempre recibo con mucho gusto, ya que es abrirse a nuevos conocimientos, conocer lugares, interactuar con personas tan interesantes y probar novedosos sabores a mi paladar, así como retroalimentar el espíritu con las enseñanzas de mis anfitriones. Este año me tocó visitar Comonfort, una población que he visitado en diferentes ocasiones, con diversos motivos, que siempre me ha sorprendido por el gran movimiento comercial del que goza, la conservación de su arquitectura y la amabilidad de su gente.

Pero volvamos a nuestro punto de interés, el probar y deleitarnos con los sabores de su comida, conocer los detalles históricos familiares y por que no, descubrir algunos secretos culinarios que hacen únicos a cada platillo.

Una característica de este concurso es que no se premian solo a tres platillos, ni siquiera a cinco, ¡sino a veinte! Esfuerzo conjuntado por el gobierno del Estado junto con el municipio, para crear más interés en la participación, ya que así, hay mas probabilidades de llevarse un premio y se crea un ambiente de entusiasmo y expectación por llevarse el codiciado  galardón. Y se cumple el objetivo, ya que salen a lucirse platillos únicos, puesto que los concursantes escarban en lo mas profundo de su herencia familiar para sorprender al jurado, y así se rescata y conserva la identidad de un pueblo orgulloso.

Pero ahora les voy a contar mi experiencia, ya que conocí personas muy valiosas para su comunidad, Como a Elia Guerrero que me deleito el paladar, ya que solo el acercarme a su propuesta me alegró el alma, sólo de la vista me di cuenta que me transportaba a una fiesta de rancho, puesto que mostraba sólo dos platillos, un arroz con fideo y un mole encacahuatado, que dicha combinación solo en eventos sociales de gran importancia se ofrecen en mi región, no sólo cabe resaltar el sabor de este alimento, también el entusiasmo de la participante, que venía engalanada con un vestuario ritual pintado por ella misma.

Uno de los platillos que en un principio llamaron mi atención fue el de Xoconostles rellenos de semilla de calabaza, presentados por Antonia Sánchez, ésta propuesta muy local dejaba en el paladar un gusto diferente ya que la combinación de sus ingredientes, y el tipo de preparación daban un gusto en la boca de sabor añejo, que te transportaba a esas cocinas de nuestros ancestros, imaginándonos con el fogón al fondo que dejaba impregnado los saberes en sólo unos cuantos ingredientes.

Probamos también una preparación muy sencilla, pero muy gratificante al paladar, el famoso “Capón de campo” que con ingredientes locales, pero muy atinados en su combinación, nos ofrece un caldo que levanta el ánimo de quien lo consume. Alimento muy socorrido en el bajío que habla del apapacho que nuestras abuelitas mandaban a sus maridos trabajadores para que continuaran con la faena diaria.

La comida otomí mantiene esa magia de que varios de sus platillos son alimentos rituales, que se dan en las velaciones que anteceden a las festividades locales y entre ellas pudimos probar el Atole Negro de Cáscara de Cacao, que de manera muy atinada, don Héctor Laguna nos presentó, primero mostrando sobre un metate los ingredientes, explicando que el color se debe a que la cáscara de cacao se tuesta a tal punto que queda carbonizada, cuidando de no pasarse para que la consistencia quede a su punto, también nos explicó que ese atole se ofrece en las velaciones que se hacen durante la noche anterior a la fiesta de la Virgen de los Remedios, tradición muy de nuestro pueblo guanajuatense, que es una actividad ritual que aglomera a concheros no solo locales, sino de varias partes de la República.

Dentro de los alimentos rituales también tuvimos la participación de una estudiante, a Hannia Ortega, que nos presentó unos Tamales que se elaboran para la ofrenda del día de muertos., estos son rellenos de frijol, con salsa de chiles de la región y queso, lo rescatable no solo es el platillo y su elaboración, sino el interés que demuestra esta joven por elaborar platillos familiares y me explicó la importancia del tamal agrio en estas fechas, que es la relación entre la vida y la muerte además de la purificación del alma que viene de visita a su altar, fue su abuelita, Doña Rosario Rico quien le enseñó la elaboración, también le transmitió la importancia que empieza desde el nixtamal, el molido y la hora quince que lleva su cocción.

Un alimento que yo anteriormente probé en la punta de un cerro y que es parte de la gastronomía local y se prepara con pocos ingredientes pero que de forma muy atinada se cuece a las brazas, lo encontré aquí en este concurso, alimento sencillo pero de exquisito sabor, son los nopales en su penca, que nos presentó Patricia Gómez, en que la combinación de ingredientes como unos nopalitos tiernos, jitomate, cebolla, ajo y cilantro, todos cocidos al vapor dentro de una carnosa penca recolectada exprofeso para este concurso, hummm, no tiene rival, cabe señalar que también Doña Paty presento un atole de Puzcua, ¡que caray!, estaba en su punto y que conservaba el aroma de la leña en que fue preparado, este alimento es muy socorrido en la región ya que solo es agua y maíz, pero que dentro de la gastronomía local se toma no solo como alimento, sino también de manera medicinal, puesto que resulta de alivio para diversos síntomas.

Este concurso de comida otomí fue un abanico de sabores, colores, texturas, saberes y participación sin igual, donde encontramos desde salsas elaboradas con mezquite, o con xoconostle, o con ¡chapulines!, probamos varios atoles como el de cacao, el de puzcua o el de garbanzo, Agua fresca de bugambilia, de cajeta o de nopal con lima; Pico de Gallo, Quesadillas de Huitlacoche, calabacitas rellenas, tortitas de huazontle, Mole casero, un Ceviche con nopalitos, Carne de Puerco en salsa verde o en chile morita, y hasta ¡tortitas de camarón! en fin, dicen que el cielo es el límite, y bajo el cielo de Comonfort sabemos que su gran variedad gastronómica no tiene fin.

Nos despedimos de este hermoso pueblo con un gran sabor de boca (literal), caminando por varias de sus calles, disfrutando aún del ambiente dominical que sólo un pueblo del bajío puede ofrecer, agradezco la invitación que Javo Rodríguez encargado de Culturas Populares en el Centro de las Artes de Guanajuato, me hizo para participar en este evento tan trascendental.


Comonfort Guanajuato a 1 de Septiembre de 2024

lunes, 12 de agosto de 2024

CASA DEL AGUILA O PALACIO DE HERRERA

 

PALACIO DE HERRERA mejor conocida como Casa de los Perros

Si visitas Apaseo el Grande, en el bellísimo Estado de Guanajuato, encontraras una gran cantidad de sitios que te permitan viajar en el tiempo, disfrutando de las comodidades actuales, de entrara encontraras en su centro un jardín de centenarios arboles que han visto transcurrir habitantes, costumbres, fiestas e historias, quizás por eso, es de los mas agradable sentase a su sombra y ver como transcurre la vida en este pequeño poblado Apaseense.

No lejos, apenas a una cuadra, se levanta monumental una de las joyas arquitectónicas del S. XVIII mexicano, que es el Palacio de Herrera, obra barroca que impresiona a cuanto visitante la conoce, en el que podemos ver como el ser humano es capaz de dominar la dureza de la piedra y darle formas tan orgánicas que pareciera que nos quieren presumir la vegeteación local. Edificio señorial que muestra con orgullo en su esquina un Aquila bicelafala con la fecha 1789, quizás dándole importancia en que año se terminó.

La puerta principal esta bellamente decorada con ornamenetos orgánicos barrocos, dicha portada esta coronada por un yelmo emplumado que al parecer

 

Del lado poniente encontramos dos puertas, en que en la parte alta de estas, pareciera que de la pared emergen dos esculturas de ángeles, queriendo llamar la atención de los paseantes provocando una sonrisa al descubrir sus singulares gestos.

Al continuar por esta banqueta, encontramos tres ventanas diferentes una de la otra, pero la que está mas al norte, atrapa nuestra mirada al notar que nos encontramos quizás con la ventana mas bonita del Estado de Guanajuato, protegida con su reja de hierro original, e una de las mas elegantes representaciones barrocas en el México Novohispano, y da fe el rostro que la remata.

Se le llama “Casa de los Perros” por los dos esculturas que se encuentran en la fachada, en la parte superior, ambos en actitud de descanso, pero alertas, siempre con la mirada atenta hacia la plaza, como cuidando a todos los que circulan por ella. También encontramos elementos que le dan singularidad, como son los mascarones empotrados en la pared, talladas en cantera, siendo los diez totalmente diferentes cada uno, estos son un adorno utilitario, ya que en su boca se encuentra una argolla que según la tradición, ahí se amarraban los caballos antaño.

Hacienda de la Labor de Apaseo el Grande

 

EXHACIENDA DE LA LABOR

La Ex hacienda de la Labor en Apaseo el Grande, Gto. Es un monumento que nos recuerda la bonanza que desde tiempos pasados ha existido en el Bajío Guanajuatense. Esta construcción perteneció al gran Mayorazgo de los Pérez de Bocanegra, mencionada ya desde 1597 con una extensión de 120 hectáreas de producción agrícola, terreno que también albergaba, corrales, caballerías, establos donde un tiempo la convirtieron en famosa ya que criaban ganado de lidia que dio gran prestigio a la región.

Nos recibe al ingresar un patio con grandes dimensiones, cubierto casi en su totalidad con una sobria arqueria, patio que ayuda a distribuir los diversos espacios en zonas habitacionales, administrativas y de producción, así como los espacios para los peones. En el que también podemos acceder a una gran troje, ya sin techo pero que nos da fe de las abundantes cosechas que se levantaban en el pasado.

A un costado del Casco de la Hacienda, encontramos la capilla, con portada neoclásica y una torrecita tresguerriana coronando el centro de su fachada, al ingresar es sorptrendente el trabajo de carpinteria en que está decorada, presidiendo el altar superior un cuadro Guadalupano de buena factura de, altar de estilo neoclasico, también el trabajo de la duela así como el techo de madera la hacen única en la región.

La presencia del famoso arquitecto Francisco Eduardo tres Guerras se hace notar en la fachada de la capilla, así como en la terraza frontal donde decora la pared con pinturas que representan las cuatro estaciones y que tienen frases poéticas haciendo referencia a la diversidad de época. Quizás la sobriedad que muestra actualmente dicha hacienda se debe al desdén de dicho arquitecto sobre el barroco.

En la época revolucionaria, en sus bosques de mezquite, el General Obregón durante las famosas Batallas de Celaya, escondió la caballeriza para poder sorprender a Villa, haciendo que se retraiga y ya no poderse recuperar.

A mediados del S XX dicha hacienda fue utilizada como Internado

 

Actualmente se pueden organizar eventos especiales en las instalaciones de esta hacienda, sobre todo para las personas que gustan de espacios amplios, llenos de historia y buscan una experiencia que los transporte a otras épocas.

 

 

.