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| Joel Roberts poinsett |
Imaginemos su viaje, en un coche especial, tirado por diez mulas y provisto de armas, colchones y algunos pollos, así como pan y vino.
Sale a las 8 de la mañana de Querétaro, rumbo a la ciudad de Guanajuato, despues de tres horas de camino hace una pequeña escala en "un rancho" bien provisto para surtir a los viajeros que van por un camino en buen estado. Observa la cantidad de grandes haciendas que hay y la abundancia de la "tierra fertil y bien cultivada"
A su paso por la pequeña Villa de Apaseo, como la menciona, aprovecha para comentar como son las pequeñas poblaciones por las que ha transitado, además de sorprenderse por la riqueza del campo mexicano, considerándola como la región mas hermosa del reino, Dando la fama a nuestra población como la entrada al Bajío.
"...Esta llanura (el Bajío) se extiende desde Apaseo hasta León y está llena de pequeñas ciudades, pueblos y granjas." Joel R. Poinsett. 1822
Les paso el informe que Poinsett realiza en su publicación de "notas sobre Mexico, 1822"
17 de noviembre.- Por la mañana nuestros arrieros fueron a misa, y yo los acompañé a la iglesia de San Francisco, que estaba repleta de gente de todas las clases. Me gusta la igualdad en la que todas las personas adoran a la Deidad en una iglesia católica. No hay bancos ni asientos para los ricos. La casa de Dios está abierta a todos , y todos sin distinción, están de pie o arrodillados ante el altar. A las ocho salimos de Querétaro, y durante tres horas seguimos atravesando una tierra fértil y bien cultivada, y por un camino liso. Los cerros a ambos lados del valle se encentran en estado de cultivo, y vimos algunas haciendas grandes. Al investigar, encuentro que toda la tierra aquí está en manos de propietarios ricos. El clero tiene posesiones muy extensas y una gran proporción de las tierras están hipotecadas sobre ellos.
A las 11, paramos en un Rancho, un conjunto de chozas, donde los viajeros que pasan por este camino generalmente se detienen para refrescarse. Encontramos en ellos, como de costumbre, abundante provisión de carne de cordero, aves y huevos. Este camino está mucho mejor abastecido de provisiones de todo tipo que el de Vera Cruz. El viajero que no puede saborear las tortas de maíz ni beber pulque, solo tiene que llevar consigo pan y vino de pueblo en pueblo, y le irá suntuosamente en esta ruta. A las doce partidos nuevamene, ya a la una y media pasamos por el pequeño pue lo de Apaseo. Estos pequeños pueblos se ven mejor desde lejos. Las iglesias son numerosas, bien construidas y adornadas con chapitlels y torreones; pero las casas son, en su mayor parte, de ladrillos sin cocer, que se desmoronan y pronto parecen lúgubres y destartaladas.
Saliendo de Apaseo, entramos en aquella rica región llamada Baxio, de la que tanto hemos oído, por ser la mejor parte del reino; por lo que hemos visto, merece toda su reputación. Es rica, fértil y muy cultivado; produciendo, con gran perfección, todos los frutos de Europa, y muchos de los del trópico. Esta llanura se extiende desde Apaseo hasta León, y está cubierta de pequeños pueblos, aldeas y granjas.
Joel R. Poinsett, 1822

