lunes, 12 de agosto de 2024

CASA DEL AGUILA O PALACIO DE HERRERA

 

PALACIO DE HERRERA mejor conocida como Casa de los Perros

Si visitas Apaseo el Grande, en el bellísimo Estado de Guanajuato, encontraras una gran cantidad de sitios que te permitan viajar en el tiempo, disfrutando de las comodidades actuales, de entrara encontraras en su centro un jardín de centenarios arboles que han visto transcurrir habitantes, costumbres, fiestas e historias, quizás por eso, es de los mas agradable sentase a su sombra y ver como transcurre la vida en este pequeño poblado Apaseense.

No lejos, apenas a una cuadra, se levanta monumental una de las joyas arquitectónicas del S. XVIII mexicano, que es el Palacio de Herrera, obra barroca que impresiona a cuanto visitante la conoce, en el que podemos ver como el ser humano es capaz de dominar la dureza de la piedra y darle formas tan orgánicas que pareciera que nos quieren presumir la vegeteación local. Edificio señorial que muestra con orgullo en su esquina un Aquila bicelafala con la fecha 1789, quizás dándole importancia en que año se terminó.

La puerta principal esta bellamente decorada con ornamenetos orgánicos barrocos, dicha portada esta coronada por un yelmo emplumado que al parecer

 

Del lado poniente encontramos dos puertas, en que en la parte alta de estas, pareciera que de la pared emergen dos esculturas de ángeles, queriendo llamar la atención de los paseantes provocando una sonrisa al descubrir sus singulares gestos.

Al continuar por esta banqueta, encontramos tres ventanas diferentes una de la otra, pero la que está mas al norte, atrapa nuestra mirada al notar que nos encontramos quizás con la ventana mas bonita del Estado de Guanajuato, protegida con su reja de hierro original, e una de las mas elegantes representaciones barrocas en el México Novohispano, y da fe el rostro que la remata.

Se le llama “Casa de los Perros” por los dos esculturas que se encuentran en la fachada, en la parte superior, ambos en actitud de descanso, pero alertas, siempre con la mirada atenta hacia la plaza, como cuidando a todos los que circulan por ella. También encontramos elementos que le dan singularidad, como son los mascarones empotrados en la pared, talladas en cantera, siendo los diez totalmente diferentes cada uno, estos son un adorno utilitario, ya que en su boca se encuentra una argolla que según la tradición, ahí se amarraban los caballos antaño.

Hacienda de la Labor de Apaseo el Grande

 

EXHACIENDA DE LA LABOR

La Ex hacienda de la Labor en Apaseo el Grande, Gto. Es un monumento que nos recuerda la bonanza que desde tiempos pasados ha existido en el Bajío Guanajuatense. Esta construcción perteneció al gran Mayorazgo de los Pérez de Bocanegra, mencionada ya desde 1597 con una extensión de 120 hectáreas de producción agrícola, terreno que también albergaba, corrales, caballerías, establos donde un tiempo la convirtieron en famosa ya que criaban ganado de lidia que dio gran prestigio a la región.

Nos recibe al ingresar un patio con grandes dimensiones, cubierto casi en su totalidad con una sobria arqueria, patio que ayuda a distribuir los diversos espacios en zonas habitacionales, administrativas y de producción, así como los espacios para los peones. En el que también podemos acceder a una gran troje, ya sin techo pero que nos da fe de las abundantes cosechas que se levantaban en el pasado.

A un costado del Casco de la Hacienda, encontramos la capilla, con portada neoclásica y una torrecita tresguerriana coronando el centro de su fachada, al ingresar es sorptrendente el trabajo de carpinteria en que está decorada, presidiendo el altar superior un cuadro Guadalupano de buena factura de, altar de estilo neoclasico, también el trabajo de la duela así como el techo de madera la hacen única en la región.

La presencia del famoso arquitecto Francisco Eduardo tres Guerras se hace notar en la fachada de la capilla, así como en la terraza frontal donde decora la pared con pinturas que representan las cuatro estaciones y que tienen frases poéticas haciendo referencia a la diversidad de época. Quizás la sobriedad que muestra actualmente dicha hacienda se debe al desdén de dicho arquitecto sobre el barroco.

En la época revolucionaria, en sus bosques de mezquite, el General Obregón durante las famosas Batallas de Celaya, escondió la caballeriza para poder sorprender a Villa, haciendo que se retraiga y ya no poderse recuperar.

A mediados del S XX dicha hacienda fue utilizada como Internado

 

Actualmente se pueden organizar eventos especiales en las instalaciones de esta hacienda, sobre todo para las personas que gustan de espacios amplios, llenos de historia y buscan una experiencia que los transporte a otras épocas.

 

 

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